“Lo que nada cuesta, hagámosle fiesta”. Esta célebre frase es justamente lo que está viviendo el género urbano con la nueva camada de exponentes. Luego de haber ganado a pulso una buena aceptación en distintas clases sociales, gracias a sus pilares, nuevamente este movimiento está cayendo en el rechazo debido a sus sucesores.
Las letras pasadas de tono, un lenguaje asqueante y vulgar, es lo que se puede apreciar en la nueva cosecha de exponentes urbanos, quienes están cayendo en el rechazo social y por consiguiente los artistas de alto calibre están pagando los platos rotos al verse englobados dentro de las críticas hechas por el público hacia esta triste realidad que vive el movimiento.
“Ellos no tienen la culpa, lo que hay es una involución, la música de un pueblo es el resultado de la educación de su gente, ellos están haciendo lo que ya la sociedad esÖ Quizás pudieran hacer otra cosa pero el mismo público no los deja, porque lo que quieren es fogueo, no música suave. Realmente le están dando una embarraita rara al género pero ellos no son los culpables”, expresa el veterano productor Big Trueno, durante una entrevista con Listín Diario



0 Comentarios