Por: Ulises Guevara Feliz
Es preocupante la situación que hoy vive nuestra Policía
Nacional República Dominicana, una institución esencial para la prevención y
persecución del crimen y el delito, así como para garantizar la paz social.
Cuando sufrimos una agresión física o nuestra tranquilidad es
perturbada por antisociales, de inmediato llamamos a la Policía.
Esto es así porque es parte de la condición humana procurar protección ante los momentos difíciles.
Ahora bien, ¿cómo elevar la confianza de nuestra Policía ante
la sociedad?
Para lograrlo, planteo tres medidas urgentes y contundentes
que generarían un cambio fundamental en solo 15 días:
PRIMERO: Delimitar las funciones de tránsito. Que el Director
General y las altas instancias de dirección prohíban a sus agentes despojar a
los ciudadanos de motocicletas y pasolas. Esta competencia para regular el
tránsito debe ser exclusividad de la DIGESETT.
SEGUNDO: Exclusividad en el combate al narcotráfico. Que los
agentes policiales no se involucren en la persecución de puntos de drogas,
dejando esta tarea como una responsabilidad exclusiva de la DNCD.
TERCERO: Control migratorio institucional. Prohibir a los
agentes actuar por mandato propio en la persecución de migrantes. Esta labor
debe corresponder únicamente a la Dirección General de Migración y al Ejército
Nacional, salvo en los casos donde se solicite una cooperación explícita.
Si se aplican estas acciones, a las dos semanas comenzaremos
a ver cambios fundamentales.
Hasta la próxima, si Dios así lo permite. Cooperemos con
nuestra Policía Nacional.


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